viernes, 9 de diciembre de 2011

¿Qué es la Ozonoterapia?


La historia de la ozonoterapia comienza en Alemania. El precursor del uso del ozono, fue Werner von Siemens, quien en 1857 construyó el primer tubo de inducción para la destrucción de microorganismos. En la segunda década del siglo XX, otro alemán, el químico Justus Baron von Liebig fue el primero en estudiar las aplicaciones del ozono para uso humano.
Luego, fueron los rusos quienes aceleraron las investigaciones de esta nueva medicina y transfirieron los conocimientos a los países aliados. Aunque también se expandió en el resto del mundo, sobre todo después de la II Guerra Mundial.
En España la ozonoterapia está basada en los efectos benéficos del gas en el organismo que son muy variados. El ozono actúa como antioxidante; inmunomodulador (estimula a los glóbulos blancos, lo que aumenta las defensas del organismo ante agresiones externas como las infecciones, y la detección de células mutágenas que pueden producir cáncer o enfermedades autoinmunes); además a nivel de los glóbulos rojos se incrementa la liberación de oxígeno generando un mayor transporte de oxígeno a las células, mejorando la función celular y la circulación en general; y también es un poderoso germicida: elimina hongos, bacterias y virus.
Este conjunto de beneficios hace que las aplicaciones terapéuticas también sean muchas y para distintas enfermedades. Desde carcinomas; esclerosis cerebral y parkinson; hasta cistitis, trastornos circulatorios, cirrosis hepáticas, hepatitis y enfermedades vesiculares. También se tratan enfermedades reumáticas en general, poliartrosis, hernias discales, artrosis, tromboflebitis y varices; gangrena y ulceras diabéticas; colitis ulcerosa, colon irritable, eczema anal, fisuras y fístulas anales, hemorroides e infecciones genitales.
El ozono también se utiliza para curar la piel. Y el abanico de patologías es muy amplio: cicatrices, heridas resistentes a la cicatrización, dermatológicas en general (abscesos, fístulas, forúnculos, acné, etc.), quemaduras, hongos en general, herpes simple y zoster.
La ozonoterapia se utiliza con mayor frecuencia en las situaciones en que la medicina alopática no encuentra los efectos deseados. En el caso de pacientes en situaciones crónicas o críticas que hacen peligrar su vida o algunos de los miembros, como gangrenas, úlceras o problemas de visión, en especial cataratas, así como también infecciones generalizadas y problemas circulatorios.
El ozono para uso medicinal es una mezcla de oxigeno-ozono, que se logra por el paso de oxigeno puro por una descarga eléctrica de alto voltaje y alta frecuencia. Esta reacción química, realizada por un equipo especial de electromedicina, produce un gas con distintas concentraciones de ozono, acorde a la patología y el tratamiento. El gas, al entrar en contacto con el organismo produce cambios químicos terapéuticos.
El oxígeno-ozono al entrar en la sangre reacciona con los ácidos grasos insaturados convirtiéndolos en ozónidos y luego en peróxidos. El hierro de la sangre actúa como catalítico. Esta reacción hace que la hemoglobina libere oxígeno adicional en el torrente sanguíneo, se puede comprobar por el leve aumento de la presión arterial y el descenso de la presión venosa. Por otro lado, el aumento de los peróxidos favorece la oxidación celular y fortalece el sistema inmunológico.
El ozono cura porque mejora el metabolismo en forma integral. Por un lado, la circulación sanguínea mejora en los tejidos afectados. Por otro, el transporte de oxigeno y, por lo tanto el suministro de energía a las áreas inflamadas, es mejorado. Y también el sistema inmunológico es influenciado o estimulado de forma positiva.
El ozono también tiene un efecto vacuna, por cuanto fragmentos de virus, parcialmente destruidos, pueden funcionar como estímulo en la producción de anticuerpos. Además, como el ozono induce a una mayor agresividad de los leucocitos, hace que los virus sean atacados más rápidamente y con mayor fuerza. También actúa como antitóxico, sin destruir los tejidos. Y por último, el ozono no puede ser inactivado por sistemas enzimáticos y por eso actúa sobre cualquier tipo de agresor.
La ozonoterapia no es una medicina alternativa, sino que es considerada una medicina natural. Sobre la base de todos los conocimientos que requiere la aplicación del gas, instrumenta los tratamientos con ozono independientemente de la utilización de fármacos específicos o de los posibles desatinos de ellos.
Desde este punto de vista, La ozonoterapia no tiene consecuencias colaterales con otros tratamientos. No compite, sino es aleatoria a cualquier otra aplicación médica.
Los tratamientos son rápidos, eficaces y económicos. Y consisten en un número de sesiones que varían en cantidad y duración, según la afección que se trata. Las aplicaciones no tienen efectos adversos.
La mezcla gaseosa de oxigeno-ozono se puede aplicar de múltiples maneras. En forma local mediante una campana de vidrio o una bolsa plástica acorde a las distintas partes del cuerpo (pierna, brazo, etc.).
Además se le inyecta por vía intraarterial, subcutánea, e intramuscular.
Otro método para suministrarlo es a través de autohemotransfusion que consiste en la extracción de sangre a la cual se le agrega el oxigeno-ozono, se mezcla con la sangre y sin sacar la aguja, se la vuelve a inyectar en la corriente sanguínea.
La insuflación rectal se realiza aplicando directamente el gas por medio de una sonda fina, como si fuera un enema.
Otras aplicaciones se realizan a través de cremas. Estos productos al tomar contacto con el cuerpo, transmiten el ozono al organismo.
El ozono es un gas inestable que se descompone fácilmente a una velocidad que depende de la temperatura. Por eso, no deja residuos tóxicos ya que dentro del organismo se transforma en oxígeno.
Pero, a pesar de todas sus ventajas, la Ozonoterapia está contraindicada en casos de intoxicación alcohólica aguda, infarto cardiaco, alergias al ozono y embarazo. Estas contraindicaciones son debido al pequeño aumento de la presión arterial.
En el campo de la estética, son muchos los productos que ofrece la ozonoterapia. Como el ozono actúa en la piel como un poderoso activador celular, existen cremas, geles y emulsiones para el tratamiento del cutis o la piel en general. Combatiendo en gran medida la celulitis o como pantalla para las radiaciones solares.
El ozono también es utilizado como un potente inmunoestimulantes, desactivador del dolor y antiinflamatorio.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Terapias con oxigeno

Respirar el aire de la montaña o donde haya más presencia de oxígeno puro es beneficioso para nuestra piel. El oxígeno del aire es capaz de penetrar casi medio milímetro en la piel, así las células de su superficie se pueden regenerar a una mayor velocidad.
Pero no podemos hacer esta actividad siempre que queramos y si añadimos además la contaminación atmosférica, nos encontramos que en muchas ocasiones nuestra piel no respira como debiera. El oxígeno es necesario ya que estimula las defensas para combatir el daño que viene del exterior.
La actividad de las células que reciben oxígeno se triplica y la división celular aumenta en un 20% por eso todo aquel cosmético que lleve añadido oxígeno puro es ideal para pieles mates, estresadas o simplemente para aportarle más luminosidad y vida.
Sin embargo, esta aplicación debe ser bastante complicada de elaborar y se refleja en los precios de los cosméticos que llevan oxígeno puro entre sus ingredientes. Creo y estoy a favor que un “latigazo de aire” en tu cara puede hacer maravillas y por menos precio.

sábado, 19 de noviembre de 2011

"La expectativa de felicidad está en nuestro ADN"



Yo era profesor y director del departamento de Danza del Emerson College de Boston. El objetivo de mi mujer y el mío era ayudar a los estudiantes a conocer su cuerpo.









¿Cómo pasaron de profesores de baile a psicoterapeutas?
Haciéndonos preguntas del tipo: "¿El movimiento humano tiene diferentes orígenes?".

¿Los tiene?
Llegamos a la conclusión de que hay tres sistemas motores que crean el movimiento: el reflexivo, un reflejo motor que nos permite estar de pie; el movimiento voluntario, y el movimiento emocional. Enseñamos a los estudiantes a separar esos tres movimientos.

¿Dieron vía libre a la expresión de las emociones?
Sí, y todo lo que llevaban dentro salió, la historia de sus vidas, los sentimientos enquistados desde la infancia, las necesidades insatisfechas... Y vino la siguiente pregunta.

¿Lo que ocurre en el interior crea movimiento en el exterior?
... Y la respuesta fue: sí, una auténtica catarsis. Así nos dimos cuenta de algo muy importante: que las emociones necesitan tener una respuesta, que no bastaba con expresarla. Si un bebé llama a mamá y esta no está, expresa su emoción, pero sin respuesta se asusta, se deprime o se frustra.

Los adultos también nos frustramos.
Comprendimos que la expresión emocional completa era un proceso interactivo y empezamos a idear lo que les gustaría recibir en retorno a esa emoción expresada.

Póngame un ejemplo.
Si alguien expresaba alguna carencia que tuviera que ver con su madre (algo muy común): "Me hubiera gustado que mi madre me abrazara más a menudo", inventábamos una madre ideal que le respondía como hubiera necesitado.

¿Alguien hacía de madre ideal?
Le hacíamos imaginar una madre ideal que le abrazaba. Cuando los alumnos recibían lo que estaban esperando la emoción se aliviaba, es decir, podíamos satisfacer las necesidades tempranas de nuestros alumnos que habían estado frustradas.

¿Pero cómo?
Creando nuevos recuerdos de lo que tenía que haber ocurrido en el pasado, porque a través de las gafas de la memoria miramos el presente. Estábamos creando nuevas memorias en el pasado y eso modificaba su percepción en el presente.

¿Con qué resultado?
Espectaculares. Tras siete años la comunidad científica de Boston se interesó en nuestro trabajo.

Y se convirtió en el asesor de investigación del hospital de veteranos de Boston.
Sí, no lo decidí, ocurrió. Allí estuve investigando y estudiando psicoanálisis y terapia conductual cinco años. Luego el hospital psiquiátrico McLean, que pertenece a la universidad de Harvard, creó un nuevo departamento para Diane y para mí, que dirigí durante ocho años.Trabajé con sus pacientes y con los de mi consulta privada, y vi unos cambios de vida enormes.

Explíqueme paso a paso cómo sana a sus pacientes.
Lo primero es averiguar cómo responde al presente. Registro las expresiones de su rostro, le pongo las palabras correctas al sentimiento y analizamos lo que dice.

Averigua cómo se siente y piensa.
Sí, y eso está basado en su memoria. Luego pongo objetos que representan a las personas importantes para él y en su mente aparecen todas las asociaciones que me indican cómo se siente acerca de cada una de ellas. Así aparecen afirmaciones del tipo: "No cuento para mi jefe" o "cuando era un niño mi madre siempre estaba trabajando".

...
Entonces inventamos una madre ideal sin rostro que le dice: "Si yo fuera tu madre ideal estaría siempre contigo". El paciente experimenta un alivio al pensar en ella, y vamos construyendo una nueva imagen del pasado. Paralelamente se da cuenta de que está reaccionando a su jefe de la misma manera que reaccionaba con su madre.

No entiendo por qué si yo imagino una madre ideal desaparece la frustración.
Creamos una memoria paralela que tiene una conexión asociada al alivio y la satisfacción. Una parte del cerebro no conoce el tiempo lineal y tiene la capacidad de interiorizar una situación y llevarla al pasado.

¿En qué está ahora investigando?
Llevo años investigando sobre la justicia. No sólo nos afecta la memoria de nuestra vida personal, también las injusticias sucedidas a nuestra familia y a nuestra cultura. Cada vez que escuchamos una historia de injusticia una parte de nuestro cerebro crea una película inconsciente en la que nosotros resolvemos esa injusticia.

¿...?
No somos simples criaturas de percepción, también somos de acción y de movimientos. Los inputs sensoriales van directamente a los sistemas motores. Desde el momento en que vemos algo, sentimos el impulso de hacer algo efectivo al respecto. No es un proceso aleatorio, sino que está diseñado por la evolución para la supervivencia. Las cosas inacabadas nos provocan tensión y completarlas nos relaja.

¿Tenemos expectativas genéticas?
Sí, la expectativa de que la vida nos producirá felicidad está en nuestro ADN, por eso tenemos sustancias productoras de placer.

Albert Pesso, creador de la terapia PBSP(Pesso Boyden System Psychomotor)